Estudiantes del Colegio Santa Marta de Coquimbo reciben su Primera Comunión en el III Domingo de Pascua
En un ambiente de fe y alegría, el Colegio Santa Marta de Coquimbo celebró el pasado domingo 19 de abril de 2026, correspondiente al III Domingo de Pascua, la Eucaristía en la que un grupo de niños y niñas recibió por primera vez a Jesús en sacramentado.
La celebración, marcada por el lema “En Cristo hay abundante Redención”, convocó a familias, catequistas y comunidad educativa en torno a este importante paso en la vida cristiana de los estudiantes. Desde el inicio, la liturgia destacó el sentido de fiesta que vive la Iglesia cuando los más pequeños se acercan por primera vez al sacramento de la Eucaristía.
Al iniciar la Eucaristía, se invitó a todos a reconocer este momento como el inicio de una nueva etapa en la vida de fe de los niños y niñas, quienes, tras un proceso de preparación responsable y comprometido, pudieron concretar su anhelo de encontrarse con Jesús sacramentado. Acompañados por sus catequistas y familias, ingresaron con alegría a la celebración presidida por el padre Mauricio.
La Liturgia de la Palabra profundizó el sentido pascual de este encuentro, recordando a Jesús muerto y resucitado como centro de la fe cristiana. El Evangelio de los discípulos de Emaús iluminó especialmente la jornada, destacando cómo Cristo se hace presente en el camino y se revela al partir el pan, signo central de la Eucaristía que los niños recibieron por primera vez.
Uno de los momentos más significativos fue la renovación de las promesas bautismales, donde los estudiantes, con plena conciencia, reafirmaron su compromiso de seguir a Jesús, rechazando el mal y profesando su fe junto a toda la comunidad. Este gesto simbolizó la madurez de su camino espiritual y su deseo de vivir coherentemente el Evangelio.
La oración de los fieles recogió las intenciones de toda la comunidad, pidiendo especialmente por la Iglesia, por los niños que recibían su Primera Comunión, por sus familias y por quienes han acompañado su formación en la fe.
En la Liturgia Eucarística, los niños presentaron con emoción las ofrendas, entre ellas recuerdos y símbolos de este importante paso, junto al pan y el vino que se transformarían en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La plegaria eucarística, especialmente adaptada para celebraciones con niños, permitió vivir un momento cercano, participativo y profundamente significativo.
La jornada concluyó con un profundo sentimiento de gratitud, destacando que este sacramento no es un punto de llegada, sino el comienzo de un camino de encuentro permanente con Jesús, especialmente cada domingo en la Eucaristía.
El proceso de preparación para la primera comunión está a cargo Sor Adriana Magaña acompañada por las catequistas Alejandra Zepeda, Tamara Matus, Sor María Isabel Castro y Jeny Rivera.







